Los pequeños grandes pasos de joe biden

El sol ha comenzado a salir en Estados Unidos. Joe Biden alcanzará los votos electorales necesarios para llegar a la presidencia. Además, el Partido Demócrata podría terminar recuperando el Senado -aunque esto todavía está por definirse-.

Hasta hace algunos meses, este escenario hubiese sido festejado con bombo y platillo por cualquiera que repudie a Donald Trump o a su presidencia. Sin embargo, la inminente llegada de Biden a la Casa Blanca ha sido recibida con amargura incluso por parte de quienes rechazan el trumpismo.

En este artículo revisaré las razones detrás de este amargo recibimiento y mostraré que no se sostienen.

No inspiró al electorado Republicano

Una de las razones para recibir el eventual triunfo de Biden con amargura es que, a pesar del pésimo desempeño de Trump, el margen de la victoria del candidato Demócrata sería corto. En este sentido, el reclamo es que no haber “arrasado” en las elecciones muestra su incapacidad de convencer al electorado Republicano.

Empecemos distinguiendo que una cosa es triunfar inobjetablemente en una elección democrática y otra, muy distinta, es arrasar en esta elección. Numéricamente, el triunfo de Biden es inobjetable y no depende de unos cuantos votos en un solo estado; por ende, no hay forma limpia en que Trump y los Republicanos se lo arrebaten de las manos. En contraste, arrasar hubiese implicado barrer a los Republicanos del mapa y llevarse todos los estados realmente disputables -es decir, los que no se encuentran entre los estados llamados “rojos”-.

Pero la expectación del arrase no corresponde con la realidad. Para ver por qué, empecemos notando que arrasar hubiese requerido convencer a muchísimas personas que se identifican como Republicanas a votar este año por el Partido Demócrata. Dado que la mayoría de la gente vota con base en las posiciones de sus candidatos sobre asuntos específicos, y no con base en la persona postulada, para lograrlo Biden hubiese tenido que asumir posiciones con el potencial de aglutinar a Demócratas y Republicanos.

El problema es que 84% de las personas que se identifican como republicanas no creen que el cambio climático sea grave, 89% dicen que el manejo de la pandemia no influyó en el sentido de su voto y 76% considera que la situación económica actual en Estados Unidos es excelente o buena. ¿Cómo puede una agenda centrada en contener la emergencia climática, en atajar con seriedad la pandemia y en la redistribución de recursos convencer a quienes consideran que estos asuntos son irrelevantes?

A lo anterior tenemos que sumar que en Estados Unidos, la forma en que se entiende la realidad está determinada por líneas partidistas. Esto es, Demócratas y Republicanos ven la realidad desde lentes distintas.

Por ejemplo, mientras que 9 de cada 10 personas que se identifican como Republicanos aprueban el desempeño de su presidente, entre quienes se identifican como Demócratas 9 de cada 10 lo reprueban. Esto no es todo, casi la mitad de la población dijo sentirse o preocupada o asustada -sí, asustada- si gana el rival de su candidato.

¿Cómo podía Biden convencer a los electores necesarios para “arrasar” en este contexto? Lo que sí pudo hacer el candidato Demócrata es convencer a una parte suficiente del electorado que votó por Donald Trump de votar por otro candidato este año.

Continuar leyendo en: https://aristeguinoticias.com/0711/opinion/los-pequenos-grandes-pasos-de-joe-biden-articulo/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s