¿Ya no los hacen como antes?

Diario de Yucatán, 20-09-2020

La frase “ya no los hacen como antes” hace referencia al hecho de que la calidad de algunas cosas recientes es inferior a la de sus versiones del pasado. En Yucatán, la exgobernadora Dulce María Sauri Riancho y el exgobernador Patricio Patrón Laviada hacen bueno el sentido de esta frase.

En distintas formas, estas dos figuras políticas locales hicieron sentir su peso esta semana. Este artículo estará dedicado a revisar las implicaciones que estos eventos tienen para el PRI, para el PAN y para la arena de partidos en Yucatán.

DULCE MARÍA SAURI

Dulce María Sauri ocupa a partir de este mes la presidencia de la Cámara de Diputados federal. Con ello, se convierte en la figura de más alto perfil en su partido y, por extensión del priismo en Yucatán. Esta situación ha generadoautomáticamente que esta diputada federal se coloque como la persona mejor posicionada para ser candidata a la gubernatura de su partido en 2024.

Es importante notar que la candidatura de la doctora Sauri sería posible porque su gubernatura fue interina. La ley no prohíbe que una interina o interino puedan buscar acceder a esa posición a través de las urnas. Por ende, si Sauri deseara competir, no habría impedimento técnico en su camino.

Para efectos de este artículo, lo importante es que en el PRI la fortaleza de Sauri tendría que se recibida como una excelente noticia. Este es el caso porque, les importe o no a sus “líderes” locales, su partido se enfrenta a su momento más complicado. 

(1) En primer lugar, tras el gobierno de Peña Nieto, el PRI no tiene posibilidad alguna de resurgir a nivel nacional en 2024 y sin duda perderá gubernaturas el próximo año. Esto implica que ese partido competirá con pocos recursos económicos y políticos en las próximas elecciones, incluidas las locales en Yucatán, donde el PAN es gobierno.

(2) En segundo lugar, las gubernaturas de Ivonne Ortega y Rolando Zapata, estuvieron plagadas de acusaciones de corrupción. Cada caso que emerge en este sentido contribuye a deteriorar aún más la imagen del PRI local. Ortega y Zapata podrán ser aplaudidos en auditorios a modo repletos de militantes priistas, pero su imagen pública es un lastre fuera de esos entornos.

(3) En tercer lugar, el PRI local está, desde hace varios años, colonizado por figuras rupestres que acceden a posiciones casi exclusivamente por méritos rupestres. Si no me cree, revise la lista de diputados y diputadas priistas en el congreso local o la dirigencia estatal de ese partido. Las posiciones van desde lo abiertamente retrógrada hasta el silencio perpetuo -ni siquiera sabemos qué piensan y por qué-

El PRI local está en bancarrota económica, moral e intelectual. Considerando la coyuntura actual, es muy complicado pensar que alguno de estos personajes podría “inspirar” al electorado no priista en Yucatán y generar una coalición capaz de competir por la gubernatura en 2024.

El perfil de Sauri contrasta radicalmente con el perfil rupestre de varias de las principales figuras de su partido. 

Antes de regresar a la arena partidista, Sauri tuvo una exitosa incursión en el mundo académico. Estudió una maestría y un doctorado en historia en el prestigiado Ciesas. Sauri participa en foros académicos locales donde se discuten asuntos desde una óptica especializada. Es difícil encontrar a alguna persona dentro del PRI local que conjunte poder político y “poder” intelectual como lo hace Sauri.

Las posiciones de Sauri sobre temas de interés local y nacional son de sobra conocidas para el público en general y tienen un impacto en la localidad. Esta exgobernadora ha escrito cientos de artículos de opinión para Diario de Yucatán argumentado y justificando estas posiciones. La pregunta obligada es si otros personajes de su partido, incluidos Ivonne Ortega y Rolando Zapata, tienen, en primer lugar, la capacidad de argumentar sobre asuntos complejos y, en segundo lugar, si la sociedad yucateca considera relevante escuchar sus argumentos.

Finalmente, el perfil de Sauri es abierto a la sociedad y contrasta con el del tradicional político priista que sólo habla para auditorios controlados repletos de aplaudidores y acarreados. Sauri ha participado regularmente en foros de discusión -como los organizados por universidades y por este periódico- donde ha contrastado posiciones con empresarios, personajes de otros partidos, académicos y activistas. De nuevo, resulta indicativo que se le busque con frecuencia para invitarla a este tipo de eventos y que sus interlocutoras e interlocutores, muchos fervientes opositores al PRI, escuchen atentamente sus argumentos.

PATRICIO PATRÓN

En días recientes, Diario de Yucatán publicó una entrevista a este exgobernador panista dividida en siete entregas. 

En esta entrevista, Patrón señaló que el PAN “perdió el rumbo” en la lucha contra la corrupción interna y externa, que en ese partido prevalece el deseo del poder por el poder. Para este exgobernador, el PAN se ha convertido en una suerte de cofradía cerrada donde ya no se busca a los mejores perfiles en la sociedad, sino la repartición de huesos entre políticos incapaces. 

El regreso de Patricio Patrón es una buena noticia para el PAN.

(1) Por principio de cuentas, incluso desde una óptica utilitaria enfocada exclusivamente en triunfos electorales, la fortaleza del PAN local todavía está por verse. Recordemos que Mauricio Vila llegó a la gubernatura con porcentaje menor de votos que los obtenidos en 2012 por Joaquín DíazMena. Si esto fue posible es, en buena medida, porque en Yucatán el “efecto López Obrador” quitó más votos al PRI que al PAN. Pero se antoja difícil que un efecto semejante se reproduzca en 2024. ¿Qué hará el PAN si el PRI postula a su mejor carta y con un Morena compitiendo en la localidad con más recursos que nunca?

(2) En segundo lugar, la diferencia entre el PAN y las prácticas del PRI que tanto criticó en el pasado son cada vez menos visibles. El PAN solía ser el partido más crítico contra la corrupción y la antidemocracia. Pero ahora, el PAN local en el congreso promueve votaciones secretas, posiciones antiderechos y aprueba sin ver cuentas públicas. Además, las militantes y los militantes de ese partido guardan silencio sobre la corrupción propia y ajena. ¿En serio toda la corrupción en Yucatán se reduce al gobierno de Ivonne Ortega? ¿No hay nada que decir sobre todos los señalamientos documentados en contra del gobierno de Mauricio Vila? ¿Es Renán Barrera un alcalde perfecto?

(3) Finalmente, basta ver a los recientes candidatos panistas al congreso federal o local para notar que tiene razón Patricio Patrón en que “Hoy los líderes [del PAN] se sienten muy chéveres, muy capaces, porque según ellos saben manejar el poder, es decir, saben repartir los “huesos” entre sus amigos cuando llegan al poder…creen que son muy buenos políticos, cuando en realidad son pésimos políticos, verdaderos ‘trucutus’ de la política rupestre.” El PAN postula a candidatas y candidatos dislocados de la sociedad, principalmente de las personas más jóvenes, y de sus preocupaciones actuales.

La voz de Patricio Patrón nos recuerda todo lo que el PAN fue en Yucatán, todo lo que no es actualmente y todo lo que podría ser si se reforma. Por ende, su presencia en la arena pública constituye una vara con cuya medida se puede fortalecer ese partido. Este exgobernador ha denunciado, públicamente y ante Acción Nacional, presuntos actos de corrupción de militantes panistas locales. Es extraordinarioescuchar a un exgobernador denunciando corrupción una ves terminado su gobierno.

A Patricio Patrón también hay que reconocerle la congruencia de la que tanto presumió el PAN durante tanto tiempo. Patrón Laviada renunció al PAN movido por el deterioro de ese partido, pero no se sumó al proyecto calderonista como otros panistas que renunciaron en aquellas fechas. Por el contrario, también ha sido crítico del gobierno repleto de corrupción, vínculos con el narcotráfico y violaciones a derechos humanos de Felipe Calderón -del que Patrón también renunció en su momento-.

Finalmente, al igual que Sauri, Patrón Laviada aparece constantemente en foros de discusión sobre asuntos locales y se expresa si rodeos y con juicios contundentes. Es decir, su opinión es valorada por un sector de la sociedad más allá del panismo y aporta a la deliberación pública. Me pregunto si otros gobernantes emanados de su partido pueden o podrán hacer algún día lo mismo.

CONCLUSIÓN

Este artículo no ha estado dedicado a evaluar las virtudes o desaciertos de los gobiernos de Dulce Sauri y de Patricio Patrón, sino a señalar el notable contraste entre sus perfiles y los de aquellas personas que actualmente tienen el control de sus partidos.

En una época de deterioro moral e intelectual de la arena política local, la presencia de Sauri Riancho y de PatrónLaviada aparece como una tabla de salvación para el PRI y para el PAN en el estado. El hecho de que su influencia sea positiva para estos partidos y para la arena partidista local en su conjunto es evidencia de que, en efecto, en Yucatán a los políticos ya no los hacemos como antes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s