Silencios escandalosos

Diario de Yucatán, 10-05-2020

Los términos “silencio” y “ruido” son contradictorios. Sin embargo, la experiencia subjetiva del silencio suele tener manifestaciones sonoras. El silencio tiene un sonido. Esto ocurre porque el cerebro genera una cacofonía de tintineos, zumbidos, timbradas y otros ruidos para llenar la ausencia de estímulos auditivos. Y cuando esto ocurre, el silencio puede resultar tremendamente ruidoso.

En la vida pública también hay ausencias de sonido que pueden resultar escandalosas. Una de estas ausencias comenzó a sentirse la semana pasada, cuando el gobierno de Yucatán dio a conocer la lista de empresas beneficiadas por los llamados “créditos para sectores estratégicos”. La lista incluye al menos ocho razones sociales con vínculos con integrantes presentes o pasados de gobiernos de Mauricio Vila. No se ha aclarado cuánto corresponderá a cada empresa, ni el rol del gobierno en el proceso. Vale la pena revisar los principales silencios sonoros que de este proceso se han derivado.

El gobierno

El principal silencio es, desde luego, el del gobierno del estado. Hay dos preguntas principales que el gobierno tendría que responder inmediatamente.

(1) ¿Qué papel jugó exactamente el gobierno en la selección de las razones sociales que aparecen en la lista de créditos?

Cuando el gobierno publicó la convocatoria original para acceder a los créditos, lo hizo anunciando que contaba con una “Línea de crédito para empresas de sectores estratégicos”, cuya instancia ejecutora sería la Secretaría de Fomento Económico y Trabajo (Sefoet). No se hizo referencia a la participación de Nafinsa o de la banca comercial. Fue sólo después de que el Diario de Yucatán diera a conocer los vínculos entre algunas empresas y la actual administración que el gobierno decidió mencionar estos elementos y se presentó como un “facilitador”.

Para ejemplificar lo que esto implica, vale la pena recurrir a las categorías pazianas de simulador y disimulador. Simulador es aquel que pretende ser algo que no es mostrándose vocal y extrovertido. Disimulador es aquel que pretende fundirse con el paisaje para no ser visto, para pasar inadvertido. En ambos casos, simulación y disimulación nos impiden conocer a la persona y sus intenciones.

Si el rol del “facilitador” del gobierno consistió en ser un mero “llevapapeles” —un diligenciero entre empresas y bancos—, entonces su participación real en todo este proceso es nula: es decir, su convocatoria original se trató de una gran simulación. Pero si jugó un rol más activo, cualquiera que éste haya sido, y por acción u omisión incidió en la conformación de la lista, entonces traer al frente a Nafinsa y bancos comerciales es un recurso de gobierno para disimular su verdadero papel en este proceso. Y, dados los nombres de empresas que aparecen en la lista, esto es profundamente problemático.

Probablemente este dilema deje sin salida satisfactoria al gobierno de Mauricio Vila. Pero es evidente que las personas que habitan Yucatán merecen conocer con lujo de detalle su participación en este proceso, incluyendo quién y con qué criterios elaboró la lista.

(2) ¿Cuánto dinero se asignó a cada una de las empresas que aparecen en esta lista?

Este asunto cobra especial relevancia cuando se considera que las ocho empresas cercanas al gobierno del estado podrían haber acaparado 10% de los recursos disponibles. También se debe aclarar exactamente qué criterios se emplearon en esta parte del proceso. Si la decisión no fue arbitraria, estos criterios deben existir. Y si existen, deben ser publicados.

La publicación de estos datos es un asunto de la más básica transparencia y decencia. Dado que los recursos son limitados, es fácil ver que este acaparamiento representaría dinero que no fue a parar a otras empresas que pudieron haberlo necesitado. ¿Para cuántas pequeñas y medianas empresas yucatecas estos recursos hubieran representado la diferencia entre sobrevivir y la quiebra?

En este sentido, el gobierno también tendría que reconocer que fue una omisión importante o una acción dolosa de algunos funcionarios no establecer candados para que empresas de los mismos propietarios o cercanas a la administración de Mauricio Vila acaparasen tantos recursos. Este reconocimiento es importante, sobre todo en tiempos donde el gobierno busca que se le autoricen nuevos endeudamientos.

Para el gobierno se ha vuelto indispensable responder con claridad y documentos a estas dos preguntas. El gobierno tendría que notar que su falta de respuesta envía la señal de que hay algo que no puede ser publicado. Si hay algo más escandaloso que reconocer errores u omisiones, esto no reconocerlos cuando son obvios y pretender que nadie se ha dado cuenta. El gobierno puede y debe terminar con el ruido de su silencio.

La sociedad

En una verdadera democracia, un caso con las características que aquí se han mencionado tendría que haber generado una exigencia frontal de organizaciones de la sociedad civil y de la prensa local. Pero esto no ha ocurrido.

(3) ¿Cómo justifican su silencio las cámaras empresariales y los medios que hasta ahora no han demandado transparencia total al gobierno del estado en este asunto?

Llama la atención, en primer lugar, el silencio de cámaras empresariales; incluso de aquellas que condenaron los actos impresentables del gobierno de Ivonne Ortega o que, a posteriori, pidieron aclarar la red de empresas fantasma tejidas durante el gobierno de Rolando Zapata.

El silencio de la prensa también es notable. Algunos medios locales ni siquiera han dedicado una nota a este asunto, y otros se dedican a reproducir los boletines del gobierno. Algunos periodistas conocidos localmente tocan tímidamente el tema o, de plano, reproducen en redes sociales las publicaciones de los aliados del gobierno. Su silencio es un ruido que ensordece y entristece.

Cámaras empresariales y medios tendrían que recordar que ser congruente y pedir transparencia no equivale a ser enemigo del gobierno, y que criticarlo no significa pensar que este es peor que sus antecesores. En este espacio he criticado y seguiré criticando al gobierno de Mauricio Vila por lo que considero son errores u omisiones.

Sin embargo, con base en el perfil de sus integrantes, me parece que el actual gobierno cuenta con elementos para ser mucho mejor que el de Ivonne Ortega y mejor que el de Rolando Zapata. Es cierto que la vara es baja, pero es importante poner a los gobiernos en perspectiva.

Menciono lo anterior porque no hay excusa presentable para que cámaras y medios justifiquen no haber abordado un asunto de interés público y que probablemente en unos años, a toro pasado, criticarán frontalmente. El capital social positivo es indispensable para cualquier democracia, y su papel no es aplaudir sino cuestionar buscando la mejora. En este caso, el silencio de cámaras y medios genera ruido sobre su vocación y naturaleza.

Los partidos

Ningún partido político local ha sido vocal o a demandado con firmeza las explicaciones que la sociedad merece. La pregunta obligada es:

(4) ¿Por qué han guardado silencio los principales partidos políticos locales?

En teoría los dos principales partidos de oposición en Yucatán son el PRI y Morena. Pero ambos se han quedado mudos frente a este tema. Las alianzas entre el PRI y el PAN locales son de sobra conocidas, pero en estos días el PRI en el Congreso ha intentado proyectar la imagen de independencia. El discurso priista no se sostiene ni un segundo ante su omisión de crítica sobre la lista aquí mencionada.

En el caso de Morena, en general su labor legislativa ha sido vergonzosa. El superdelegado Díaz Mena tampoco suele confrontar al gobierno del estado. Su silencio en el caso de las empresas que han obtenido créditos estratégicos solo confirma su tendencia de oportunidad desperdiciada. Finalmente, el PAN, el mismo partido que tanto critica la sumisión de Morena al presidente y la de sus legisladores en el Congreso federal tampoco ha abierto la boca para cuestionar al gobierno del estado. Incluso panistas que se presentan como independientes y críticos guardan hoy silencio ante lo ocurrido.

El silencio de los partidos políticos locales es ensordecedor, y lleva a pensar que, con todo y la alternancia de gobiernos, Yucatán sigue y seguirá siendo un estado predemocrático.— Edimburgo, Reino Unido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s